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Tania Sarabia: "No me creo la gran cosota"

La artista Tania Sarabia protagoniza la obra de teatro Las locutoras, junto a Hilda Abrahamz, que se presenta en el Centro Cultural BOD.

"No, por allí no es", responde pausadamente  Sarabia al teléfono, cuando se le pregunta por la dirección de su casa, lugar donde se le realizaría esta entrevista. "Anota bien para que no te me pierdas", agrega con su característica carcajada.

El olor a grama que se mezcla con los sonidos propios de una ciudad a medio construir indican que no hubo pérdida al momento de llegar al sitio. Tras unos pocos minutos de haber arribado, el perfume que se pasea por el aire insinúa que la actriz está muy cerca, ya dispuesta a abrir las puertas de su residencia.

Cuando se deja ver, con paso firme y sin perder la sonrisa con la que conquistó la televisión venezolana por más de 40 años, el glamour que la caracteriza al andar -y al vestir- contrarresta con los aires pueblerinos del personaje en la pieza teatral Las locutoras, que se presenta los viernes, sábados y domingos, a las 7:00 p.m. "Visitación es una mujer bastante de pueblo, pero no por eso deja de ser coqueta. Ella tiene las costumbres propias del interior del país, que tanto amo", afirma la actriz, sentada cómodamente.

Desde la terraza se respira un aire de montaña. Parte de la visión es su corta cabellera roja que se une a la risa propia de alguien que dejó atrás una dura enfermedad y se difumina con una panorámica de Caracas, que desde la distancia no luce caótica.

"Con el apoyo de las mismas líneas del libreto desarrollo mis personajes, que no son nada fáciles cuando son de comedia. La lectura me permite hacer la iconografía. Así voy estructurando a la persona que quiero proyectar. En este caso, es una viejecilla bastante naif, que es del interior y que se cree importantísima porque trabaja en la radio, incluso, cuando la cosa está peor que en Caracas, ¡imagínate cómo es la vida en Calabozo!", explica la artista.

Al cambiar de postura, una leve brisa que se apoya en un suave movimiento de cuello agita sus zarcillos, mientras su mirada se posa en el infinito. Tania Sarabia piensa en la delgada línea que separa la ficción de Las locutoras de la realidad del país. "Como en el montaje, ahora se está haciendo radio con las uñas y este es un homenaje a todo ese esfuerzo que nos caracteriza a los venezolanos. Sobre todo a los de otros estados que enfrentan situaciones peores, pero siempre enfrentan la vida con la frente en alto, buen humor y mucha risa", comenta.

Y es esa risa de la que habla la que difícilmente abandona su rostro desde el momento del encuentro, incluso cuando le toca reconocer que hacer reír no es tarea fácil. Aun cuando debe hacerlo de sí misma.

"Siempre lo hago. Yo no me creo la gran cosota. Es un principio para ser más humano que me permite representar tantas situaciones cotidianas", comenta la actriz.

-Ha trabajado con diferentes géneros teatrales, ¿cuál prefiere?
-La tragicomedia. No me gusta nada lineal, sino que puedas reírte y de repente revientes en llanto. Eso demuestra la evolución de un personaje. Disfruto mostrar ese arcoiris.

-¿En quién se inspira?
-En mucha gente... en mi país. Pero también me gusta mucho Lucille Ball y los hermanos Marx, por ejemplo.

-¿Extraña la televisión?
-Siempre tengo ganas de hacer televisión. En Rctv y en Venevisión me formé, pero el teatro es masivo y la gente va a verme para reírse conmigo y conectarse con lo que hago, aunque finalmente sea efímero.

Fuente e imagen: http://www.eluniversal.com

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