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Precios de la ropa para hacer ejercicio pasan de Bs. dos millones

Aun cuando se calcula que la expresión Mente sana en cuerpo sano (Mens sana in corpore sano) nació en Roma en el siglo II a.C, fue a finales del XIX cuando la frase popularizó técnicas de gimnasia moderna. Hoy, en su apogeo, entrenar implica más que voluntad y ganas de estar sano o verse bien; también significa altos costos, entre ellos, pagar el gimnasio y adquirir las prendas de vestir adecuadas.

En un comercio ubicado en Santa Mónica, el atuendo más económico para hombre cuesta 1,74 millones de bolívares e incluye short, franela de algodón y un par de zapatos de goma y de la marca de la tienda.

Para las mujeres, el conjunto más barato que trae leggins, top y un par de zapatos especiales para running y gimnasio, está en 1,8 millones de bolívares. Las camisetas oscilan entre 130.000 bolívares (de licra) y 180.000 bolívares (de algodón). El único short que tienen cuesta 480.000 bolívares.

Las ventas mermaron en este negocio. La vendedora aseguró que pueden pasar días en los que entran pocos clientes y solo para ver los precios y retirarse. “En promedio podemos atender a 15 personas por día, cuando antes, por ejemplo, en época navideña llegábamos a tener hasta 60 clientes dentro de la tienda. No dábamos abasto”.

Los aumentos de la mercancía también afectaron al mismo comercio. La vendedora explicó que desde abril y mayo dejaron de llegar productos, incluso, tuvieron que despedirse de marcas como Converse y de hacer ofertas. “Los empleados se dieron cuenta de la situación y decidieron irse. Antes éramos 12 trabajadores y ahora quedamos tres”.

No obstante, muchos hacen esfuerzos para acudir a los centros de entrenamiento. Un entrenador con 20 años de experiencia afirmó: “Antes las personas se ejercitaban para verse bien, ahora el motivo principal es mantenerse sano”. Así hizo Elisa González, que sufrió cáncer de tiroides. “Mi salud empezó a mejorar desde que comencé a ir al gimnasio”.

Pero las costosas prendas dificultan que los interesados puedan adquirir ropa nueva para entrenar. “Yo necesito zapatos, pero no he podido comprarlos porque están muy caros. Los que tengo se están desgastando y pueden ocasionarme una lesión”, lamentó Kirver Galarraga, que empezó a entrenar desde hace seis meses.

En una tienda de un centro comercial en Las Mercedes, un conjunto para los caballeros, que incluye un short, una franela y un par de calzados especiales para CrossFit, cuesta 4,37 millones de bolívares. Mientras que un top, un leggins y un par de zapatos están en 2,94 millones.

Unos calzados especiales para CrossFit de caballero cuestan 2,45 millones de bolívares. “Hace dos meses ese artículo estaba en 1,5 millones de bolívares”, señaló un trabajador, lo que significa un alza de 64 %. El mismo par de zapatos para mujer tiene un precio de 2,18 millones de bolívares, antes se conseguía en 1,3 millones; es decir, un incremento de 68 % en dos meses.

Cada vez que llega mercancía viene con un precio nuevo: un short para damas, que lleva cinco meses en la tienda, cuesta 94.900 bolívares, y otro de la misma marca y que llegó hace una semana, tiene un precio de 1,15 millones. Si una mujer prefiere usar top, tendría que pagar 242.900 bolívares. Por un short 323.900 bolívares y un leggins 519.900 bolívares.

Una franela para hombre, de la mercancía vieja, sale en 654.900 bolívares; y otro modelo de la misma marca, que recibieron recientemente, 1,05 millones, lo que representa un aumento de 62 %.

“Las ventas cayeron 20% en los 10 meses de vida que tiene el establecimiento”, dijo un empleado. Agregó que los artículos textiles no llegan con la misma frecuencia que los zapatos.

“Llevo cuatro años sin poder comprarme un par de zapatos de goma ni una prenda adecuada para hacer ejercicio porque los precios no me lo permiten”, lamentó Elisa González. Indicó que prefiere invertir el dinero en un gimnasio.

Espacios para entrenar

La gente busca lugares para liberar la mente de la cotidianidad y de la crisis del país. González relató: “Además de mi salud, el gimnasio es un lugar donde puedo despejarme de todo lo que está pasando en Venezuela”. Pero estos sitios no son una excepción para los aumentos. La última vez que González pagó el gimnasio, en septiembre, el monto fue de 80.000 bolívares. “Es el tercer incremento desde que estoy entrenando ahí (abril)”. En ese entonces canceló 40.000 bolívares y después, en julio, 60.000 bolívares.

Otro gimnasio situado en Las Mercedes cobra una mensualidad de 105.000 bolívares. Hace un mes era 69.900 bolívares: un alza de 50 %. Para inscribirse, una persona debe pagar un adicional de 30.000 bolívares. “Pero hay un paquete que sale más económico que es el trimestral: 293.000 bolívares”, explicó una trabajadora.

Otra manera de entrenar es por circuitos. Kirver Galarraga empezó a ejercitarse de esta forma en las canchas de un hotel en el oeste de Caracas. “Haces estiramiento, calentamiento, ejercicios que debes repetir y circuitos que cada día son distintos. Trabajas el cuerpo, la fuerza y lo cardiovascular”, señaló. El precio de este entrenamiento es de 50.000 bolívares mensuales.

Galarraga sufría de obesidad: mide 1,59 metros y pesaba 98 kilos. “Yo comencé por algo físico, pero cuando eres una persona obesa y empiezas a bajar de peso con ejercicios, notas los cambios saludables. Ahora no me enfermo fácilmente y puedo hacer movimientos, como levantarme, caminar y subir escaleras, que antes no era consciente de lo difícil que era ejecutarlos”.

Fuente e imagen: http://www.el-nacional.com/noticias

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