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Mitos sobre la migración a Panamá que están completamente equivocados (Parte II)

A continuación presentamos una serie de mitos sobre la migración en Panamá que han sido popularizados sin fundamentos reales.

  • Mito: los extranjeros son la causa del aumento de precios en Panamá

Si bien, la llegada de nuevos extranjeros puede aumentar el consumo para un periodo de desaceleración como el que estamos viviendo actualmente, es positivo para la industria, pero posiblemente no para el consumidor. La causa es que, a pesar de que la economía sigue creciendo, se ha reducido el porcentaje de crecimiento en comparación a otros años, pero justamente el hecho de poseer inmigrantes ayuda a balancear el consumo, especialmente sobre el comercio al por menor.

Claro, se debe señalar que, si bien los extranjeros han ayudado a en parte ser causa del aumento de tasas de inflación, es un mito que esta se ha “disparado” por culpa de ellos. Si la relación fuera así, entonces se debe atribuir que los extranjeros son la causa del crecimiento económico de Panamá (que en gran parte lo es).

  • Mito: los extranjeros son la causa del desempleo en Panamá

Si bien, el extranjero ha llegado en búsqueda de empleo y, en algunos casos, ha logrado desplazar al panameño en determinados puestos de trabajo, señalar que ellos son la causa que la tasa aumente es irracional, cuando existen diversos factores que influyen, tal como: “la poca calificación técnica y académica” para desempeñar determinados puestos de trabajo, sobre exceso de oferta de trabajadores en determinadas profesiones o las discrepancias entre la alta aspiración salarial de un trabajador en comparación con su experiencia y preparación.

A pesar de la existencia de desempleados, podría determinarse que una gran cantidad de ellos no estaría dispuesta a aceptar un empleo que no cumpla -o se acerque- con las aspiraciones que ellos deseen. Al igual que en muchos países, el extranjero en gran medida que llega con menor, igual o mayor preparación académica -e incluso experiencia técnica- que un local, está dispuesto a aceptar cualquier tipo de condición laboral para lograr su “supervivencia”. Esto quiere decir que, actualmente, gran cantidad de ellos está realizando las laborales que el panameño “no quiere”.

  • Mito: los inmigrantes no tienen derechos, ya que no son ciudadanos. No pueden quejarse

Resulta que la nacionalidad no es la base de los derechos, su fundamento es la condición de ser humano. Toda persona tiene derecho a una vida digna y puede exigir seguridad, respeto y defensa contra los abusos.

Asimismo, nuestra carta magna en su artículo 17 ha establecido que las relaciones y las condiciones entre panameños y extranjeros están determinadas por la igualdad jurídica y de condiciones, por lo que ambos gozan de los mismos derechos y obligaciones sin llegar a tener fueros y privilegios (art. 19 Constitución Política), esto, en otras palabras, quiere decir que al igual que un panameño puede quejarse de las situaciones que ocurran en Panamá, un extranjero también posee el mismo derecho de expresión (con sus limitaciones que señala la Constitución), y posee un derecho absoluto (tal como lo ha definido la jurisprudencia nacional) para poder expresar su opinión.

  • Mito: el trato de migrantes es igualitario

Es una realidad tangible en Panamá -como en casi cualquier otro país latino- que no es el mismo trato -o consideración- que recibe un migrante proveniente de otro país latinoamericano que un migrante proveniente de un país europeo o de Estados Unidos, siguiendo claros estereotipos de una práctica de racismo que, poco a poco, producirá roces más violentos.

Fuente: http://venezuelaawareness.com

Imagen: Web

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