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Legalización y traducción de documentos

La legalización de un documento es un procedimiento de validez internacional mediante el cual se autentican las firmas de las autoridades otorgantes.

Cuando un documento ha sido legalizado significa que se reconocen como válidos el nombre, cargo y firma de los funcionarios que han emitido el escrito original. No se evalúa el contenido del documento, sino que, únicamente, se reconocen la facultad de la autoridad y la autenticidad de su firma.

La legalización propiamente dicha consiste en un registro al dorso del documento original que incluye la ciudad, la fecha y la firma de la autoridad responsable de la legalización.

La legalización permite que el documento tenga validez en el extranjero.

El trámite puede demorar días o varias semanas, dependiendo del país en el que se realiza.

La gestión debe llevarse a cabo, en primera instancia, ante el ministerio o departamento al que competa el documento. Por ejemplo, Ministerio de Justicia, para el certificado de buena conducta; Ministerio de Educación, en el caso de papeles de estudio. En segunda instancia, la legalización debe realizarse ante el Ministerio o departamento de Asuntos Exteriores.

Cuando se trata de títulos o diplomas académicos, la legalización ante el Ministerio de Educación permite confirmar que el documento ha sido expedido por una institución de educación superior reconocida por el Estado y con autorización para ofrecer el respectivo programa académico.

El trámite ante el Ministerio de Asuntos Exteriores garantiza que los documentos otorgados en el país de origen tengan validez académica y legal en el exterior.

Los documentos más importantes que deben ser legalizados son: títulos académicos, notas certificadas, pénsum de estudios, partida de nacimiento, certificado de buena conducta. Dependiendo del país de destino, otros documentos pueden ser exigidos.

Toda la información sobre el proceso de legalización de los documentos académicos, se encuentra en la sección Legalización de documentos académicos.

Cabe señalar también, que algunos países receptores de inmigrantes exigen que los documentos académicos y de identidad del futuro inmigrante reciban una apostilla que es otorgada en la sede consular del respectivo país.

Una vez que los documentos hayan sido legalizados, deberán ser traducidos al idioma del país de destino.

La traducción es una exigencia, a veces, obligatoria. Australia, Canadá y Estados Unidos, por ejemplo, admiten únicamente documentos que hayan sido traducidos a los idiomas oficiales de esos países: inglés, para el caso de Australia y Estados Unidos y francés e inglés, para el caso de Canadá.

Los consulados proporcionan listas de traductores oficiales acreditados por el país receptor. Conviene utilizar el servicio para garantizar la validez de la traducción.

Fuente y foto: http://www.mequieroir.com

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