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La fruta desconocida

Un par de meses atrás comenté que extrañaba el jugo de guanábana. Un amigo me recomendó en un comentario que probara una fruta llamado durian, que aunque él nunca la había probado porque no le gusta la guanábana, le habían dicho que sabía prácticamente igual.

Me fui emocionada esa semana a buscar mi durian en el supermercado; efectivamente, por fuera tiene un parecido, así que muy contenta lo compré.

Cuando cortamos la fruta tenía un aspecto para nada agradable y el olor era bastante malo por darle una descripción estándar.

En todo caso decidimos probar, pues no queríamos juzgar por la apariencia y total, me la habían vendido como parecida a la guanábana, así que no debía ser tan mala, pensé...

¡Dios mío! cuando probé esa fruta casi me muero, qué sabor tan terrible, es como una medicina de las peores que había probado en mi vida ¡Agrrrr, todavía me acuerdo y guácatela! Fueron como $8 tirados a la basura.

Afortunadamente ya no extraño mi jugo de guanábana porque gracias a la gente de Cruzao Arepa Bar, un restaurancito de comida venezolana y en general latina aquí en Melbourne, me puedo tomar tranquilamente mi jugo, el cual lógicamente lo hacen con pulpa de guanábana importadísima creo que de Colombia, pero es una delicia, así que fácilmente puedo matar el antojo. Por cierto, que el nombre en inglés de la guanábana es soursop.

Moraleja: sin duda hay que probar nuevos sabores pero hay que tomar el riesgo de esperar cualquier cosa (además de no tomar recomendaciones de alguien que no le gusta el producto que te está sugiriendo, jeje).

Por: Diana.

Fuente: http://venezaau.blogspot.com/

Imagen: web

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