PELIGRO

EL PELIGRO QUE SIGNIFICA QUE UN NIÑO INGIERA UNA BATERÍA (PILA)

Una de las situaciones más preocupantes para los padres es que sus hijos ingieran baterías pequeñas (Pilas). Las baterías AA, AAA y las planas (tipo Botón) que se usan en los relojes, pueden representar un alto riesgo cuando son ingeridas por los pequeños de la casa.  Lamentablemente, son pocos los centros en Venezuela con la capacidad de atender tal situación de emergencia. Muchos padres detectan este problema cuando las consecuencias son graves.

¿Cuál es peligro real?

La saliva y jugos gástricos erosionan las gomas que unen el cuerpo de la batería con los extremos que hacen contacto (positivo y negativo). La erosión de las mismas libera el ácido interno de la batería, el cual produce daños en la pared del tubo digestivo. Pocas liberan el contenido solamente en el estómago, el intestino también puede afectarse, ya que sus paredes son delgadas generando perforaciones, peritonitis y por consiguiente el estado de "Shock séptico" que puede concluir con la muerte del paciente.

El niño debe ser trasladado a un centro hospitalario que cuente con un gastropediatra. Este debe extraer la batería con una endoscopia a la brevedad posible. En Venezuela no existen estadísticas formales y actualizadas al respecto.

En el año 2016 se dio a conocer un estudio del Sistema de Vigilancia Nacional por Daño Electrónico (SVNDE) de EEUU, acerca de las emergencias relacionadas al daño por ingesta de baterías en niños menores de 18 años. Se procesó la data de los pacientes que acudieron a las salas de emergencias con daños relacionados al tema desde 1990 hasta el 2009. La edad promedio de los pacientes fue de 3.9 años y el 60% eran niños varones. El número de visitas se incrementó considerablemente en los últimos ocho años del estudio.

La ruta de acceso corporal de las baterías fue la ingestión (76.6%), seguida por la inserción en la cavidad nasal (10.2%), la exposición bucal (7.5%)  y la entrada por el canal auditivo (5.7%).

Las baterías tipo botón fueron ingeridas en el 83.8% de los casos. La mayoría de los niños (91.8%) fueron tratados con extracción en los casos necesarios, sin complicaciones.

Como conclusión, las baterías representan un riesgo para los niños menores de cinco años. El incremento del número de pacientes con daño relacionado a la ingestión de baterías evidencia la necesidad de aumentar las medidas preventivas. Esta problemática posiblemente se deba a la mayor cantidad de aparatos electrónicos en el hogar, incluyendo juguetes, y el descuido de los padres.

 

Francisco guzmán-Gastroenterólogo.

Experto en salud digestiva.

Facebook: Francisco Guzmán Unegastro.

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www.unegastro.com

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