Ateneo

El Ateneo de Caracas  

La historia del Ateneo de Caracas se remonta al año 1931, concretamente a un día como hoy, 8 de agosto, cuando en una casa ubicada en las esquinas de Marrón a Cují se inauguraba con un concierto del cuarteto Ríos Reyna.

Fundado en 1852 por primera vez y, aunque tuvo larga duración, poco a poco se fue desdibujando en las crónicas hasta desaparecer por completo.

Luego, en 1942, cambian su sede a la esquina Las Mercedes en la parroquia Altagracia. Ya en 1958, se trasladan a los terrenos ubicados frente a la plaza Morelos. El crecimiento de esta institución se vio plasmado cuando logró que el Gobierno del presidente Luis Herrera Campins le entregara por medio del Centro Simón Bolívar en calidad de comodato por 26 años, el edificio Ateneo de Caracas el 4 de marzo de 1983, diseñado especialmente para la institución, por el arquitecto Gustavo Legórburu el cual ganaría Premio Nacional de Arquitectura de ese año.

Entre una mudanza y otra llegaron al que sería su espacio definitivo en la plaza Morelos, su asiento por 50 años. Una vez edificada la sede contemporánea, pudimos disfrutar por 26 años de uno de los ambientes culturales más interesantes y concurrido de nuestra ciudad.

El arte en todas sus expresiones tiene un lugar preponderante en el programa de actividades; las historias del arte y todas las variantes de las artes plásticas encuentran en el Ateneo de Caracas, un puente entre las expresiones culturales y la sociedad caraqueña.

En enero del 2009, el Gobierno de Venezuela presenta carta de desalojo al Ateneo de Caracas, medida que toma el Ejecutivo bajo el argumento de “garantizar al público  caraqueño en general el disfrute de sus espacios sin obtener beneficios económicos”. Actualmente en esa sede funciona la Universidad de las Artes.

Pero, ya está de vuelta con toda la excelente programación a la cual estamos acostumbrados. Su nueva sede es en la quinta La Colina de Colinas de los Caobos, donde renueva su perfil con una programación artística de ciclos temáticos, explotando todas las posibilidades que brinda esa mansión atrapada en una arquitectura de los años 40 abundante en espacios abiertos, rodeada de verdor, y con un entorno donde conviven varias instituciones culturales.

Llegar al público dentro y fuera de su sede es el objetivo que se proponen sus autoridades y por ello anuncian una nueva agenda de eventos con talleres, ciclos de tertulias, proyección de películas, conciertos y montajes escénicos de cámara, bajo un formato de presentación al público más intimista y exclusivo que podría inspirar una comunicación más cercana con los artistas.

Recientemente, la presidenta de la institución, Carmen Ramia, señaló que nunca imaginó que “el Ateneo de Caracas tendría tantos dolientes. Las muestras de afecto que recibía en la calle, así como las ofertas de diversas instituciones culturales y empresas de prestar sus espacios para que la programación continuara fuera de su sede tradicional, le hicieron creer aún más en una de sus máximas: No hay que tener miedo sino confianza”. Más adelante afirmó: “Esta es la demostración de que el Ateneo no es un edificio, sino que está fuerte y está vivo”.

Aseguró que “el Ateneo de Caracas no va a desaparecer. Es mucho más que espacio físico. Es un compromiso con Venezuela”, dijo, y anunció que este tomará el nombre de su fundadora: María Teresa Castillo”.

Fuente:  http://www.efemeridesvenezolanas.com

Foto: Web

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