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Carlos González: el arma secreta de los Rockies en postemporada

Es raro que un jugador con 10 temporadas en las Grandes Ligas, 215 cuadrangulares y ser reconocido como uno de los beisbolistas más completos de la actualidad, sea considerado un “arma secreta”. Pero en el caso de Carlos González, con los Rockies de Colorado, parece ser el caso.

Después de sentirse como el “peor jugador” del momento, todos los focos en la ofensiva de los rocosos recaen sobre Charlie Blackmon, Nolan Arenado; e incluso, D.J. LeMahieu pareciera intimidar más que el venezolano en este momento. Pero, gracias a la experiencia y producción en los últimos juegos del calendario regular de González, lo transforman en una amenaza para los contrincantes.

“Siempre he sido CarGo desde el primer día”, comentó el zuliano que bateó para .377 con seis de los 14 cuadrangulares que tuvo en la temporada y 16 remolcadas en los 24 compromisos que disputó en septiembre. “No ha sido un buen año, ¿pero sabes algo? No tienes muchas oportunidades de jugar en postemporada”.

 

 

Y es ahí, cuando la presión llega al máximo, que Carlos González es un productor de primer nivel. El jardinero derecho liga para un astronómico .588 con cinco anotadas en los 17 turnos que ha tomado en playoffs.

“Para esos juegos es que trabajas fuerte”, agregó el criollo que también usaría un buen rendimiento en la postemporada para aumentar su popularidad en la agencia libre. “Ahora se trata de ganar, no números personales”.

Sin embargo, González no esconde su mal rendimiento en la zafra regular, más bien lo motiva a limpiar su imagen. “Como he dicho, hay algunos años que son mejores que otros, pero obviamente esta sido uno malo para mí. Cada año esperas colocar mejores números al próximo y así estuve tomando mi 2017”.

Además, es el único miembro que se mantiene en Colorado de aquel grupo que llegó a la Serie Mundial del 2009, cuando cayeron contra los Medias Rojas de Boston. “En ese momento estaba como 'deberíamos hacer esto todos los años'. No te vas a casa pensando: 'fue un buen momento, pero tal vez sea la última vez'. Más bien dices, 'estaremos bien y regresaremos'. Nos tomó ocho años”, concluyó.

Fuente e imagen: http://www.meridiano.com.ve

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