Networking en Holanda

En este post te comento sobre cómo crecer profesionalmente en este país, y ahí recomiendo que una de las maneras de hacerlo es asistiendo a grupos de profesionales donde puedas hacer posibles links con gente de tu ramo. Pero, ¿cómo es la experiencia de hacer networking en Holanda?

Pues hoy te cuento la mía que quizá puede diferir de algunas otras historias, pero que en general, se basa en lo mismo. Conocer y darte a conocer en este mundo.

Cuando yo me independicé como arquitecto, me inscribí en un curso para nuevos independientes que me recomendó una amiga quien también estaba empezando en el mundo del negocio.

No era un curso especializado para arquitectos, pero en él podía aprender sobre marketing para nuevos emprendedores, y una de las maneras de hacer marketing, es haciendo el famoso networking. Pero, ¿cómo se hacía eso en este país?, ¿qué era correcto y qué no? Y sobre todo, viniendo de una cultura totalmente diferente, ¿cómo podía adaptarme sin perder mi esencia?

Salir a hacer networking en este país significa muchas veces ir a cazar posibles clientes o colaboraciones. Suena terrible, lo sé, pero es la manera como los negocios funcionan aquí.

Dicen por ahí que cada persona conoce un aproximado de 100 personas, así que al final no estarías conociendo a una, sino posiblemente a 100. Por eso es tan importante aprovechar estos momentos y conocer tanta gente como sea posible.

Aquí te dejo algunos tips que he aprendido son correctos a la hora de hacer networking en Holanda:

  1. Llega siempre en punto. Llegar a tiempo te permite ser una de las primeras personas en el lugar. Así, puedes familiarizarte con el sitio y prever cuáles serán los lugares donde se harán los posibles grupos de gente que te interese conocer.
  2. Hola, mucho gusto. Yo soy… Si ves a alguien que te interese conocer, acércate y preséntate diciendo tu nombre y dando un apretón de manos. En estos eventos estamos para conocernos, y presentarse está permitido. Y si no sabes quién te pueda interesar, acércate a un grupo y preséntate con cada uno de ellos. Es posible que haya alguien que se pueda interesar en conocerte o hacerte un match con algún otro asistente.
  3. Pregunta qué hace. Te repito, la idea es conocerse, y preguntar en qué trabaja la persona que acabas de conocer es correcto. Lo más seguro es que te cuente, además de qué hace, un poco de su experiencia.
  4. Habla de ti y de tu experiencia. Escuchar lo que tienen que decir otros es importante, pero hablar de ti también lo es. Seguro que las otras personas querrán también saber qué haces tú. Así que te recomiendo te prepares con anticipación para que puedas contar tu historia sin que suene demasiado egocéntrico ni tampoco parecer muy aburrido.
    Si eres experto, te darás cuenta más adelante que dependiendo de la persona que conoces, cambiarás tu presentación. No todos los discursos son para todos los públicos.
  5. Intercambia tarjetas. Obvio que no debo decirte que debes de tener siempre a mano tus tarjetas de presentación, ¿o sí?.
    Un emprendedor siempre las tiene. Pero, en vez de ofrecerlas, mejor pídele a tu nuevo contacto que te de una de las suyas y seguro que te pedirá una de las tuyas también.

Pero estos son los pasos que yo sigo; sin embargo, en el curso aprendí un par de tips con los que no me siento cómoda, pero que algún día me gustaría probar:

  1. Pepito preguntón. Mi tutor decía, “cuando llegues, pregunta en la puerta quién es el organizador. Ve a él y preséntate para que él sepa tu perfil y te pueda hacer match con potenciales clientes”. Así ahorras tiempo y vas directo a lo que te interesa.
  2. Más rápido que flash. Tres minutos es suficiente para escuchar quién y qué hace una persona, inclusive presentarte tú mismo. Márcate un tiempo justo, pues la idea es conocer tanta gente como sea posible. Y si alguien te interesa, dile que te gustaría ponerte en contacto con esa persona para hacer una cita y conocerse mejor.
  3. Tipo Cupido. Esta la aplico sólo si me da feeling. No siempre encuentras gente que creas sea de provecho para tu negocio, o al contrario. Si te has topado con alguien que creas no te aporte nada a ti, pero sí crees que podría ser de interés a algún otro conocido, coméntale y sugiérele que podrías arreglar un encuentro para presentarlos. Así como tu le ayudas a expandir sus contactos, lo más posible es que ellos también hagan lo mismo por ti.

En principio me costaba mucho esto de relacionarme con gente nueva en el mundo del emprendimiento, pero la práctica hace al maestro, y hoy en día no temo acercarme, preguntar y contar mi historia. Entendí que ese es el objetivo de un evento de networking y qué mejor momento para enfocarnos solo en la parte profesional y no hablar del mercado, la limpieza, los niños y el marido. Esa es la idea. Y en Holanda, la vida profesional está muy bien separada de la privada.

Por: Ley.

Fuente e imagen: http://www.naciendoenholanda.com/

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