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Cosas buenas que gana el venezolano emigrante moderno

Ver de qué estás hecho

Dudo mucho que exista una mejor herramienta de autoconocimiento. Emigra y te conocerás un poco más. Vivir en otro país es algo que todos deberían hacer en la vida, como plantar un árbol o comer perrarina – una de ellas está pendiente. No diré cual de las dos-. Punto.

Perspectiva del mundo

Ver otras realidades sin necesidad del LSD. Comprender por qué nos miran como seres exóticos y salvajes. Después de todo, estoy en un país en el que en el noticiero aparecen noticias interesantísimas sobre lo peligroso que es que un anciano llamado Zé Figueira decida utilizar una chimenea en lugar de un calefactor eléctrico. Mi punto con esto es: te darás cuenta de lo increíblemente rica que es la actualidad noticiosa -y por tanto la vida- en Latinoamérica. Además, te sabrás afortunado de haber nacido donde naciste. La mejor escuela que podrías haber tenido fue ese desastre tropical que te crió.

Superarte

Yo antes de irme era bien tímido en las situaciones más ridículas, incluso en relaciones comerciales, como ir a la panadería -yeah, increíble-, me ponía como una niñita cuando veía que había una fila de gente detrás de mí y yo no decidía qué hacer, ya que no había Coca-Cola, y llevaba Frescolita simplemente para no seguir jodiéndole la vida a la gente y no ocasionar que aquellos maridos estresados por el caos citadino llegaran a sus casas amargados por aquél carajito de la fila de la panadería y crearan una nueva estadística en casos de violencia doméstica. Detesto la Frescolita, por cierto. Uno de mis tantos mantras desde que me monté en el avión es Don’t be shy de The Libertines. “Don’t be shy. For if you are shy for tomorrow, you’ll be shy for one thousand days”. Si me vieran ahora, dando y preguntando direcciones en tres idiomas. Honestamente, una de las pocas cosas completamente positivas de toda esta experiencia. Puro talento venezolano, calidad de exportación, producto nacional. Como el Mal de Chagas, Hermano, y Chino y Nacho. Denme un Grammy y un premio del FestivalRusoExtraño® ahora mismo.

Prejuicios

Algunos de tus prejuicios del pasado te patearán en el culo, y ya no tomarás posturas ideológicas tan precipitadas. Por ejemplo, yo antes creía que el acento brasilero era encantador y el portugués despreciable. Ahora comprobé que la pronunciación brasilera es simplemente demasiado exagerada en algunas cosas (pídanle a un brasilero que diga “futebol” y me entenderán). Además, que te traten de “usted” todo el tiempo es incómodo (lo siento por los gochos, colombianos, y afines) e incoherente (gente mayor que tú diciéndote ¨você¨ está mal). Naturalmente, tienes que amplificar este ejemplo a áreas más significantes de la vida, pero realmente, si ganas algo de sabiduría de viajero comenzarás a comprender mejor la vida, el universo y todo.

Así que… ¿al final es bueno o malo?.

Es difícil. Es enriquecedor, amplías tu visión del mundo, creces como ser humano, y aprendes a apreciar más las cosas. Pero hey, ¿sabes qué también hace todo eso?: ser secuestrado por la guerrilla.

No eres tonto, entiendes mi punto. Si estás pensando en tomar la decisión velo como yo lo vi en mi momento: simplemente sé que no me lo voy a perdonar si dejo pasar esta oportunidad.

Sea bueno, sea malo, sea las dos cosas a la vez (amigo, tengo una nota en mi celular que se llama: ¨Agridulce tiene un nuevo significado¨. Ya me entenderás), es algo que deberías eventualmente vivir. La otra opción es quedarte en tu zona de seguridad, poseer una visión mucho más irreal del mundo o de los humanos, y mojonearte a ti mismo repitiendo: YO NO ME VOY A IR PA TERMINAR LIMPIANDOLE LA POCETA A UN GRINGO… BIBA BENEZUELA!! (8) LEONES MARICOS JAJAJA (H).

En caso de que ya decidiste irte y estés con los boletos de avión en mano:

Bravo. El simple hecho de dar ese paso es algo que la mayoría de las personas no logra. Y no le creas a algunos, irse a vivir de otra ciudad a Caracas no es ni de vaina remotamente parecido, tú solo en trámites aeroportuarios ya hiciste más que ellos. ¿Qué deberías hacer? Pasa tiempo con la gente que aprecias. Haz un par de cosas estúpidas en pro de crear recuerdos, yo sé que en mi último trimestre lo hice y no me arrepiento. Naturalmente, tú podrías morir y entonces habrías arruinado todo antes de que empezara, pero personalmente te digo que hagas esas cosas estúpidas con tus amigos -y sí, créeme, tienes amigos- de cualquier manera. ¿Cómo deberías sentirte? No sé. Todos lo encaran de manera distinta, yo solo tuve el sentimiento de “Mieeeeerda ya no hay marcha atrás, y todo está tan lejos… es como estar muerto” un día después de llegar. Afortunadamente, no lo he vuelto a tener, pero es terrible. Suerte con eso, honestamente, seguiremos aquí.

¿Te vienes a Europa?

Debes estar emocionado investigando cosas sobre universidades. Un par de cosas: nunca le creas a los comentarios de los estudiantes de Erasmus, todas sus opiniones están sesgadas por sus rasgos culturales y socioeconómicos. Nadie va a estar en  la misma condición de emigrante que tú, todos casi seguramente tienen más dinero, van a hacer más turismo por Europa, no tienen la misma sensación de riesgo y regresarán a sus casas con sus familias cada vez que tengan más de tres días libres. En serio, sus opiniones son irrelevantes, especialmente si son españoles, los reyes de la exageración.”Soy español pero no me acepto como español sino como catalán/vasco/gallego y me parece que España está terrible y se está cayendo a pedazos y que la delincuencia se la está comiendo pero jamás he sido asaltado en mi vida…”. Prepárate en general para la desilusión, pero de una manera positiva y jamás derrotista. Nunca le creas a las páginas de las universidades; todo es mentira, todo es marketing. La gente es gente, en todas partes. Prepárate para aceptarlo.

En resumen, vete y repite esta frase que me ha sido de gran ayuda todo el tiempo:

No creo en NAIDEN pa’da chuleta!.

Esto va en honor a todos los que nos fuimos, se van, y se irán. Excluyendo, por supuesto, a las personas que creen que irse con una de esas compañías elegantes como EF cuenta como emigrar. Claro, puede que estés en otro país conociendo otra cultura, pero igual andas en una burbuja de seguridad bien inflada e irreal. Además, todos sabemos que esos internados son pura pachanga multiétnica, sé serio y admite tus vacaciones como son.

Por: Mauricio Gomes Porras

Fuente: Painkiller

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